están de moda los vampiros; mola la vida eterna, y tal. Ja. Mira a Antonio Vega, el último vampiro.
Sin embargo, cuentan que Antonio era un vampiro de los malos, de los que atraían a la gente y acababan con ella, una lista larga de la que me sé solo a tres, una hermana con ínfulas salvadoras, un chavalito deslumbrado por la música y la famosa Marga, secretaria de una discográfica que atraida por la vida vampira dio la suya en bien de la causa, pero imagino que hay más.
A Quico Alsedo le han dado en las orejas pero bien dado por escribir este post diciendo que que dejar en paz a los muertos y bla bla bla. ¿Por qué? Los muertos dejan detrás una vida de personas, y al parecer se puede decir lo que se quiera de los vivos, abajo la buena educación, pero ni media de los muertos. ¿No se supone que es al revés?
En fin, qué decir, gracias, muchísimas gracias por las canciones, y por haber vivido la vida que te dio la gana, pero farewell que dicen los ingleses.
pero bueno, llevabas grabadora?
Publicado por: olgabart | 22/05/09 en 13:15
pero bueno, llevabas grabadora?
Publicado por: olgabart | 22/05/09 en 13:24
yo conozco a otra, pero salió a tiempo y rehizo su vida.
Publicado por: Luis Alonso-Lasheras | 24/05/09 en 23:18
Su hermana murio de un derrame cerebral. Una mañana no despertó, pero nada de drogas, eh? Del resto me callo porque no lo sé.
Publicado por: carla | 26/07/09 en 13:14