creo que de esto ya he hablado, me hago viejo, amigos, y me repito más que el ajo, pero qué más da, allá vamos de nuevo.
Si yo fuera otra vez joven, y fuera listo, no iría bajo ningún concepto a la universidad, excepto con la excusa de la formación humanística que da el tomar copas sin parar y echarte muchas, muchas risas con los amigos. La universidad, sobre todo en España, pero me temo que en todo el mundo, no te prepara para casi nada.
La vida no es nunca teoría, es práctica, y sobre todo es práctica aplicada a cosas muy concretas de las que nadie te va a hablar nunca. Para vivir tienes que aprender a ejecutar. A hacer las cosas lo mejor y más rápido posible, a ser muy pesado y a la vez muy simpático, a aguantar con lo menos y no esperar lo más, a acordarte de lo que tienes que hacer y a aprender que hay cosas que son más importantes que otras, que hay que saber decir que no y que los favores son una parte más de tu trabajo.
Pero claro, esto soy yo, que estoy metido en este embolado que unos días me lleva a hablar con los desarrolladores como si yo supiera algo de lo que me dicen, al rato a ver a un cliente a venderle algo, después a revisar las facturas y luego a negociar una póliza (jajajaja) con el del banco.
Vosotros, hordas de diecisieteañeros que me leéis con devoción, queréis ir a la Universidad, queréis imbuiros de conocimiento y sobre todo queréis salir de copas con vuestros compañeros hasta caer exhaustos en brazos unos y unas de otros u otras y después queréis currar en Arthur Andersen o donde sea que quiere la gente currar ahora.
Y yo retiro todo lo dicho. Id a la universidad, haced lo que toca, y a la vuelta os espero. O eso espero, a lo mejor me encontrais haciendo la entrevista de Arthur Andersen.
Esta semana tenemos a Juan en "The fine art of survival". Que razón con eso de que hay cosas más importantes que otras y lo que cuesta aprenderlo...
Publicado por: Marqués | 09/06/09 en 19:20
¿Andersen? ¿El de los cuentos?
Publicado por: Pedro | 10/06/09 en 8:38
pues yo estuve hace poco en Oxford y me apeteció mucho ir a la universidad
Publicado por: Cranston Snord | 10/06/09 en 12:10
estoy de acuerdo contigo Cranston, a la universidad hay que ir a partir de los 40. A los 18 hay cosas mejores que hacer.
Publicado por: lateral zurdo | 10/06/09 en 12:35
Si te siguen muchos diecisieteañeros pensarán que eres un pérfido y estarán rezando para no encontrarte de entrevistador en Arthur.
Aunque si su meta con diecisiete es ser un "Arthurito" se lo merecen.
Publicado por: Nuria Muñiz | 10/06/09 en 14:14
estuve el otro día en unas charlas en la UPV de Valencia y la verdad es que me entraban bastantes ganas de matricularme en algo (a los 46) más que nada para mirar a las chicas y tumbarme en la hierba (en concreto era cynodon dactylon aka bermuda) verdadero objetivo vital de todo universitario. Lo del derecho romano y esas cosas ya me apetecía menos, y además me faltaba una póliza
Publicado por: kiko fuentes | 10/06/09 en 17:09
no falten al respeto al derecho romano, que luego encuentran Vds un enjambre o un tesoro y a ver qué hacen si no
Publicado por: Cranston Snord | 12/06/09 en 15:13